
Le pregunto al sol a la luna
se te han visto pasear
por esta orilla,
nuestro mismo mar.
Decidle si la veis
que cada día la espero
bajo los rayos del sol
y nuestras dos palmeras.
Decidle que no la olvido
que necesito de su mirar
de sus besos,caricias
de sus sentidos.
Decidle que la amo
que mi camino
se lleno de cruces
sin ella no puedo respirar.
¿Quién no ha sentido alguna vez una desazón similar en relación a una o más personas? Hermoso escrito, Jordi, sincero y sobre todo, muy humano: el de los lugares que se intercambian por caras, por tactos y olores, que se vislumbran en los recuerdos y provocan nostalgia.
ResponderSuprimirAbrazos!